Estas navidades, los Reyes Magos, me trajeron un regalo que ansiaba desde hace algún tiempo. Uno de esos regalos que cuando lo tienes, no te cansas de él.
Era algo, con lo que yo podía reír, soñar, divertirme. Algo que yo iba a querer para siempre. Les prometí que lo cuidaría, y que nunca, nunca se desgastaría, porque iba a brillar.
Un día, me lo encontré roto... Y aún me sigo preguntando porque se rompió. O simplemente que pasó para que se rompiera. Lo peor de todo es que no venía con garantía, para poder repararlo. Falté a mi promesa. Aún guardo los pedacitos de ese pequeño gran regalo, en una cajita, en mi habitación
''Siempre recordaré esos pequeños detalles que lo hacía especial, y único''
No hay comentarios:
Publicar un comentario